Alterne el uso de sus calzados con la mayor frecuencia:
No es recomendable utilizar los mismos zapatos día tras día, se debe permitir al menos un día de descanso entre cada uso para permitir al cuero eliminar la humedad del pie y así obtener una mayor duración del calzado.
Proteja su calzado de la lluvia y líquidos:
Los zapatos mojados deben ser secados únicamente a temperatura ambiente. Para evitar que su calzado se dañe, no aplique calor directo como estufas o secador de pelo.
Siempre utilice un calzador para ponerse sus zapatos:
El uso del calzador es necesario para no dañar el talón y no deformar el calzado. (Tanto si se trata de zapatos con cordones, de zapatos con hebilla o de mocasines)
Limpie y lustre sus zapatos regularmente:
Se recomienda limpiar y lustrar su calzado regularmente, dependiendo de la frecuencia de uso para mantener su presencia y durabilidad. Utilice preferiblemente Crema Cardinale para lustrar sus zapatos, estas son absorbidas por el cuero otorgando humectación y suavidad. Utilice los aerosoles Cardinale para conservar el cuero de sus zapatos, éste revive, protege y nutre el cuero. Mejora la presentación y evita su envejecimiento. |