Hasta finales de la I Guerra Mundial al cinturón no se le dio el uso que le damos en la actualidad. A principios del siglo XXI, el accesorio utilizado para evitar la caída de los pantalones era los tirantes y, hoy por hoy, salvo en contadísimas ocasiones, el cinturón ha ganado la batalla a los tirantes.

Siempre que vayamos vestidos con traje, el cinturón debe estar coordinado con el zapato. Sin embargo, para situaciones más casual se permiten otras licencias, contraste de color o guiños de tendencia. Generalmente esas excepciones son en el verano, donde todo es un poco más informal y los colores se roban el protagonismo. Hoy te dejamos algunos looks súper veraniegos que puedes complementar con cinturones Cardinale.