La parrilla es todo un tema, casi un arte, en el que cada detalle juega un papel importantísimo en el éxito de este cometido. Es por esto que hemos preparado 4 simples consejos, para que en su asado sólo existan aplausos.

1.- El fuego:

En un comienzo, hay que aperarse de un buen fuego. El secreto es probar con la mano sobre la parrilla y poder contar hasta 8 segundos antes de retirarla. Por lo general pasan unos 25 minutos desde que se prende el fuego hasta el momento preciso de cocción. Nunca debe quedarse sin fuego a mitad de una parrillada, para prevenir esto, mantenga algo de carbón encendido en una esquina de la parrilla y distribúyalo de a poco.

 

2- Preparando la carne:

A la carne de vacuno, se recomienda agregar sal y nada más, sólo cuando esté en la parrilla, no antes. 
Para el cerdo, se recomienda adobar con orégano, ají de color, ajo y merquén. El cordero, lo ideal es adobarlo con romero y ajo. En el pollo, queda muy bien el curry y tomillo.

Tips:

-Deje marinando estas carnes de un día para otro.
-La cerveza, limón y vinagre en pequeñas cantidades funcionan muy bien para aportar humedad al adobo. 
-Por último, puede agregar algunas ramitas de romero, laurel o albahaca a las brasas y notará que la carne tomará un agradable sabor y perfume.

 

3- En la parrilla:

La carne de vacuno debe dorarse bien por un lado y darla vuelta cuando comiencen a salir pequeñas gotitas de jugo en la superficie. Este es el momento de salar por la parte dorada, ojalá con sal gruesa ya que aportará mejor sabor y una sutil crocancia. Ojo, que al darla vuelta jamás debe pincharla con un tenedor o cuchillo, prefiera siempre hacerlo con una tenaza, así no perderá sus jugos. 
Si la carne tiene hueso (pollos enteros, costillar de cerdo, asado de tira, etc.), debe asarla primero por el lado del hueso, luego la voltea y la termina por el lado de la grasa. 
Nunca desgrase la carne, así impedirá que se seque y pierda sus sabrosos jugos.

 

4- Otras alternativas a la parrilla:

Tenga en cuenta que no sólo de carne vive el hombre, también los pescados pueden ir sobre la parrilla. Para no complicarse, lo ideal es aliñarlos muy bien, agregar algo de vino blanco y mantequilla, envolverlos en papel aluminio y cocinarlos lentamente. También las verduras nos pueden dar un gran resultado. Tomates, cebollines, ajos y zapallitos bien asados podrían brindarle una grata sorpresa.